Una transferencia puede tardar segundos. Para un usuario, eso es una ventaja; para un defraudador, también puede ser una oportunidad, sobre todo una vez que logra controlar una cuenta. Por eso la NCG 538 exige Autenticación Reforzada de Clientes (ARC) para la gestión y realización de transferencias electrónicas de fondos, obligatoria desde el 1 de agosto de 2026.